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27% de los empleados en México presenta un perfil de alto riesgo en materia de salud mental
  • 26 de agosto de 2026

27% de los empleados en México presenta un perfil de alto riesgo en materia de salud mental

Según un reporte de Aon y TELUS Health, tres de cada cuatro trabajadores en el país trabajan sintiéndose mal una vez por semana. Los resultados observados en México reflejan una tendencia que también se manifiesta en el resto de América Latina.

Aon plc, firma líder mundial en servicios profesionales y TELUSHealth, líder global en servicios y tecnología de salud y bienestar, han publicado  los resultados del Índicede Salud Mental de TELUS 2026. El estudio, que se basa en las respuestas de 10mil empleados de 10 países de Latam, incluidos 2mil de México, revela que la salud mental se ha convertido en una variable crítica para la productividad, la gestión del talento y la sostenibilidad de las organizaciones. Los hallazgos indican que la salud mental tiene influencia directa en la productividad, la experiencia del empleado y los resultados del negocio a largo plazo.

El reporte precisó que, en México, tres de cada cuatro personas trabajan sintiéndose mal, mental o físicamente, al menos una vez por semana. Además, el país se encuentra dentro de la categoría “vulnerable”, mientras que el 27% de los empleados presenta un perfil de riesgo alto sobre temas de salud mental. Estos indicadores destacan la relación que hay entre el bienestar emocional de los empleados, el desempeño organizacional y la continuidad operativa.

En cuanto a su estado emocional, 34% de los trabajadores mexicanos consultados reportó sentirse ansioso, lo que afecta su productividad. Los resultados también muestran que los factores externos al trabajo influyen cada vez más en la salud mental de los colaboradores. La presión económica se mantiene como uno de los principales detonantes de estrés ya que 48% no dispone de ahorros para enfrentar una emergencia.

El estigma relacionado con la salud mental también tiene un peso significativo en el entorno laboral mexicano. El 69% de los empleados teme que sus oportunidades profesionales se vean limitadas si en su lugar de trabajo se sabe de qué atraviesa un problema de salud mental. Más allá del acceso a recursos, estos hallazgos sugieren que muchas organizaciones tienen la oportunidad de fortalecer su cultura organizacional donde sus colaboradores sientan confianza para pedir ayuda.

Asimismo, 45% señala que no buscaría apoyo debido al costo, mientras que 17% considera que los beneficios y programas ofrecidos por su empleador no cubren sus necesidades. Para las empresas, estos hallazgos representan una oportunidad para fortalecer el bienestar, las estrategias de liderazgo y retención de talento que apoyen a sus empleados y al desempeño del negocio.

“Estos resultados confirman que la salud mental de los empleados influye directamente en la productividad, la continuidad del negocio y la capacidad de las empresas para atraer y retener talento. El desafío para los líderes está en transitar, de iniciativas puntuales, hacia una estrategia integral con indicadores claros, líderes preparados y soluciones que respondan a las necesidades reales de su gente”, señaló Omar Viveros, Head de Capital Humano para México, Caribe y Centroamérica en Aon.

Los resultados observados en México reflejan una tendencia que también se manifiesta en el resto de la región.

En América Latina, el Índice también se ubicó dentro de la categoría “vulnerable”, con 79% de los trabajadores de la región presenta un perfil de riesgo moderado o alto; además 30% de los encuestados afirma que su salud mental afecta su productividad laboral.

El 42% afirma que recibir un mejor apoyo para su bienestar sería más importante que obtener un aumento salarial del 10%. Este hallazgo sugiere que las expectativas de los trabajadores están evolucionando y que el apoyo al bienestar se está convirtiendo en un diferenciador clave para atraer y retener talento.

Por su parte, la mitad de los trabajadores reportó no contar con ahorros de emergencia y el 38% señaló a sus finanzas personales como su principal fuente de estrés. A las inquietudes que los empleados tienen relacionadas con al navegar se suman nuevas fuentes de incertidumbre asociadas a la transformación tecnológica.

El cambio tecnológico es otro factor que influye en el bienestar de los trabajadores, particularmente en un contexto donde las empresas adoptan la inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas. El 27% teme que su empleo cambie y el 18%, que su puesto desaparezca.

Estos dos últimos grupos presentan puntuaciones de salud mental más bajas, lo que confirma la importancia de acompañar la adopción tecnológica con una comunicación clara, programas de desarrollo de habilidades y una gestión del cambio centrada en las personas. Con base en estos hallazgos, el estudio identifica acciones concretas que pueden ayudar a las organizaciones a fortalecer la salud mental de sus colaboradores y reducir su impacto en el negocio.

El reporte plantea cuatro prioridades para los líderes de talento humano: incorporar la salud mental a los indicadores de desempeño organizacional; capacitar a los líderes para reconocer señales de malestar e iniciar conversaciones; diseñar soluciones personalizadas y basadas en evidencia, y fomentar culturas laborales en las que hablar de salud mental no represente un riesgo para el desarrollo profesional. Sin embargo, implementar estas acciones requiere fortalecer las capacidades de quienes tienen contacto directo con los equipos.

La necesidad de fortalecer las capacidades de liderazgo es clara: solo el 52% de los líderes de la región sabría qué hacer si sospechara que un empleado atraviesa dificultades de salud mental, mientras que el 35% considera difícil gestionar las necesidades emocionales de uno o más integrantes de su equipo.