- 11 de febrero de 2026
Nuevo branding de Anónimo
“Si bien
ponerle nuestro nombre a nuestra agencia sonaba seductor, preferimos optar por
un nombre que no dependiera de sus fundadores. Un nombre que transmitiera lo
que queríamos ser, el carácter y personalidad de nuestra agencia: una agencia
por la que hablara más su trabajo, que su nombre”, comentan desde la agencia.
Así que, en
una industria tan llena de nombres propios, decidieron hacer exactamente lo
contrario, lanzar una agencia que fuera anónima. “Una agencia que no
existiera en sí misma sin la confianza y el apoyo de sus clientes y sin el
talento y el trabajo de toda la gente que pasara por aquí. No solo Cardós,
Navarro, Ballesteros o Posada: todos”, afirman desde Anónimo.
Así surgió
el nombre, y así lo han ido construyendo. Ahora, han decidido evolucionar su
logo para darle a la marca una identidad que refleje lo que hoy ya son y lo que
quieren ser en el futuro.
El camino elegido por los fundadores es poco convencional: “Enseñando menos. escondiéndola todavía más, para asegurarnos de que lo que la haga notarse y crecer sean las ideas que generamos todos los que formamos parte de ella. Crecimos el logo, sí, pero no en tamaño, sino en espíritu”, concluyen.