- 18 de marzo de 2026
Nuevas oportunidades para la industria farmacéutica del Mercosur con el acuerdo con Europa
Por Nicolas Jonquet - Director Ejecutivo de QIMA Life Sciences Brasil.
Con la
reducción de las barreras arancelarias, la armonización de las normas y la
facilitación del comercio, se abre un horizonte prometedor para las
exportaciones, la innovación tecnológica y la cooperación internacional.
El
mercado europeo: líder mundial y con gran potencial para los genéricos
En términos
de consumo de medicamentos, la Unión Europea representa el mayor mercado del
mundo, con exportaciones totales de medicamentos y productos farmacéuticos que
alcanzaron los 313.400 millones de euros en 2024, un aumento del 13,5% respecto
al año anterior (Fuente: Eurostat, 2024).
Este mercado
se caracteriza por la alta participación de medicamentos genéricos y
biosimilares, que representan entre el 60 y el 70 % del volumen consumido
(Fuentes: Informe de la EMA 2024; Informe de Mercado de MetaTech Insights
2025). Este predominio está directamente vinculado a las políticas públicas que
fomentan el uso de genéricos para reducir los costos sanitarios, así como al
creciente número de patentes vencidas.
Para las
empresas farmacéuticas del Mercosur, este segmento representa una oportunidad
estratégica: satisfacer una demanda masiva en un mercado donde la
competitividad de costos, el cumplimiento normativo y la capacidad de
producción son esenciales.
Impacto
en el sector farmacéutico
El acuerdo
prevé la armonización de los requisitos normativos y facilita el acceso a los
mercados europeos, incluidos los medicamentos y los principios activos
farmacéuticos. Para las empresas brasileñas y las de otros países del Mercosur,
esto supone una apertura sin precedentes: ampliar su alcance comercial,
aumentar su competitividad e integrar las cadenas de valor globales.
Sin embargo,
el éxito en este entorno depende del cumplimiento de las normas técnicas y
normativas adoptadas por la Unión Europea, especialmente las definidas por la
Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y las directrices internacionales del
ICH.
Retos y
oportunidades
La
adaptación a los requisitos europeos exige inversiones en infraestructura,
certificaciones y conocimientos normativos. Sin embargo, las ventajas —acceso
al mayor mercado mundial, alta demanda de genéricos, posibilidad de alianzas
tecnológicas e integración en redes de distribución internacionales— superan
con creces los retos iniciales.
Las empresas
que se preparen ahora para esta apertura contarán con una importante ventaja
competitiva.
Conclusión
El acuerdo
Mercosur-Unión Europea es mucho más que un tratado comercial: es una
oportunidad para reposicionar la industria farmacéutica del Mercosur en el
escenario global, conectándola con el mayor mercado farmacéutico del mundo,
donde la mayor parte del consumo corresponde a genéricos y biosimilares (entre
el 60 y el 70 % del volumen consumido).