- 02 de febrero de 2026
Ipsos revela el perfil del consumidor latinoamericano en 2026: entre las presiones cotidianas y la resiliencia
En América Latina el nuevo año que comienza sigue presentando un escenario marcado por la incertidumbre económica, la fragmentación social y un ritmo acelerado de cambio. Comprender al consumidor en la región, exige una mirada que vaya más allá de las variables tradicionales. Un reciente informe de Ipsos, líder mundial en investigación de mercado, analiza el contexto en el que viven hoy las personas en Latam e identifica diez insights clave que ayudan a anticipar comportamientos, expectativas y decisiones de consumo de cara a 2026.
“A partir
de este informe, en Ipsos identificamos diez insights clave que describen el
mundo en el que vive hoy el consumidor latinoamericano y permiten entender cómo
ese contexto impacta directamente en sus decisiones de consumo. El objetivo es
brindar a las marcas un marco de lectura más profundo —social, emocional y
cultural— que las ayude a construir propuestas relevantes, empáticas y
consistentes en el largo plazo”, señala Martín Tanzariello, Gerente de Marketing y
Comunicación en Ipsos Argentina.
El análisis
se basa en datos de estudios como Ipsos Global Advisor, Ipsos Global Trends e
Ipsos Predictions, que relevan de manera continua la opinión de miles de
consumidores en América Latina y a nivel global.
1.Un
mundo cada vez más caro
La presión económica es el punto de partida del escenario de consumo. El 43% de
los latinoamericanos declara tener dificultades para llegar a fin de mes y casi
el 90% considera que ahorrar dinero es clave en contextos de incertidumbre. Con
un poder adquisitivo aún por debajo de los niveles pre pandemia y un
crecimiento económico moderado, el consumidor se vuelve altamente sensible al
precio y espera que las marcas actúen como verdaderas aliadas del bolsillo.
2.Un
mundo desigual
Aunque América Latina registra avances históricos en la reducción de la
pobreza, sigue siendo percibida como la región más desigual del mundo. Más del
75% de los consumidores considera que las grandes diferencias de ingresos y
riqueza son perjudiciales para la sociedad. En este contexto, el propósito
social deja de ser accesorio: más de 8 de cada 10 personas creen que una marca
puede apoyar una buena causa y ser rentable al mismo tiempo.
3.Un
mundo dividido
La polarización atraviesa a las sociedades latinoamericanas y se expresa tanto
en lo político como en lo cultural y generacional. El 70% de los consumidores
percibe una fuerte división entre la ciudadanía y las élites, con brechas
visibles incluso entre géneros y generaciones. Frente a este escenario, Ipsos
identifica una oportunidad para las marcas que logren trascender la
polarización y conectar desde valores universales como la solidaridad, la
familia o la amistad.
4.Un
mundo más peligroso
La preocupación por el crimen y la violencia sigue en aumento en una región que
concentra una proporción significativa de los homicidios a nivel global. Esta
percepción redefine hábitos y acelera fenómenos como el crecimiento del
e-commerce y el delivery, al tiempo que refuerza el rol del hogar como espacio
de refugio. Las marcas enfrentan aquí la oportunidad de ofrecer soluciones que
prioricen seguridad, conveniencia y tranquilidad.
5.Un
sistema roto
La desconfianza institucional es profunda y persistente. Seis de cada diez
latinoamericanos sienten que su sociedad “está rota” y más del 70% declara no
confiar en instituciones clave como la policía o el sistema judicial. En este
contexto, el 64% afirma preferir marcas que reflejen sus valores personales, lo
que posiciona a la transparencia, la coherencia y la responsabilidad como
atributos centrales de construcción de confianza.
6.Un
nuevo orden mundial
Latinoamérica se muestra mayoritariamente abierta a la globalización, tanto a
nivel país como personal. Sin embargo, crece la preferencia por productos y
marcas locales, y disminuye la intención de compra cuando una marca es
percibida como excesivamente extranjera. Las marcas enfrentan así el desafío de
funcionar como un puente confiable entre lo global y lo local, manteniendo
cercanía cultural e identidad.
7.Un
mundo que se mueve demasiado rápido
La aceleración tecnológica y la sobreabundancia de opciones generan cansancio y
sensación de saturación. Una amplia mayoría de los latinoamericanos siente que
el mundo cambia demasiado rápido y expresa el deseo de bajar el ritmo de vida.
En este contexto, la nostalgia emerge como un recurso emocional potente, capaz
de generar conexión a través de recuerdos y experiencias positivas del pasado.
8.Un
mundo que envejece y enfrenta problemas de salud mental
América Latina será una de las regiones que envejezca más rápido en las
próximas décadas. Al mismo tiempo, la salud mental se consolida como la
principal preocupación sanitaria. Nueve de cada diez consumidores reconocen que
deben esforzarse más por cuidar su bienestar físico y emocional, lo que abre un
espacio relevante para marcas que comuniquen beneficios asociados al cuidado
integral de la salud.
9.Un
mundo en camino hacia un desastre medioambiental
Existe un consenso amplio en la región sobre la gravedad de la crisis
ambiental: más del 80% cree que nos encaminamos hacia un desastre si no
cambiamos rápidamente nuestros hábitos. Sin embargo, muchos consumidores
sienten que ya hacen todo lo posible y esperan que las marcas faciliten
soluciones concretas y accesibles, comunicando de manera clara su contribución
al cuidado del planeta.
10.El
optimismo como motor de resiliencia
A pesar de las tensiones y dificultades, el consumidor latinoamericano mantiene
una mirada positiva hacia el futuro. Más de la mitad cree que 2026 será un año
mejor que 2025 y muestra expectativas favorables sobre su ingreso disponible.
Este optimismo, profundamente arraigado en la identidad regional, continúa
siendo un impulsor clave del consumo y de la relación con las marcas.