
- 11 de marzo de 2025
El Departamento de Justicia de Estados Unidos insiste: Google tendrá que vender Chrome
Google
sigue en un aprieto en cuanto a las demandas por monopolio se
refiere. Y es que, en el mundo de las búsquedas, el Departamento de Justicia de
los Estados Unidos ha propuesto a Google alejarse de la delicada situación
legal en la que se encuentran vendiendo Chrome, para reducir de ese modo
el grado de dependencia de este sector en la compañía propiedad de Alphabet.
Sin embargo, incluso Android está en el punto de mira de la justicia.
Una venta para destensar el monopolio
Desde hace décadas, Google logró asentarse con abrumador éxito en
el segmento de las búsquedas, y ese mismo éxito se incrementó sin parar en
cuanto llegaron los smartphones Android. Y, ante una situación de dominio del
mercado que ya incumple las normativas anti monopolio de Estados Unidos, los tribunales están recomendando a Google que
reduzcan su posición tan dominante desprendiéndose de la titularidad plena
de Chrome, uno de sus activos más valiosos.
El Departamento de Justicia norteamericano insiste en que la
situación de monopolio que posee Google actualmente es insostenible, por
lo que deshacerse de Chrome sería una decisión que haría a Google alejarse de
los focos anti monopolio. Sin embargo, también afirman que, si desprenderse de
Chrome no fuera suficiente a efectos prácticos, Google también tendría que
vender Android por las mismas razones.
Una de las empresas más fuertes del mundo
Es evidente que esta situación, por parte de Google, podría
considerarse injusta por haber logrado obtener un éxito tan arrollador en el
sector de las búsquedas, pero la realidad es que, ante tal situación de
dominio, la competencia no tiene nada que hacer y eso puede suponer un
perjuicio que recaiga en los usuarios, que deberían ser los principales
beneficiarios de dichos productos y servicios. Por tanto, estas medidas que la
justicia de los Estados Unidos tratan de aplicar, son siempre en beneficio
de los consumidores y del mercado en general.
De hecho, ese se trata de solo uno de los muchos litigios anti
monopolio en los que Google se ha visto sumergido en los últimos años. Por
ejemplo, perdió contra la demanda de Epic Games por las abusivas
cláusulas por los ingresos de aplicaciones, y, aunque se salvó de una
cuantiosa multa por parte de la Unión Europea, el Reino Unido también
va tras sus pasos y podría verse pronto en otra situación similar.