
- 27 de agosto de 2025
Google mide el impacto ambiental de las peticiones de Gemini
Medir la
huella medioambiental de la IA no es sencillo. Muchos cálculos actuales del
sector pasan por alto factores clave y no tienen en cuenta todas las capas
tecnológicas: desde el hardware y los centros de datos hasta
el propio modelo. Para ello, Google ha desarrollado una metodología
integral que mide en profundidad el impacto energético, de emisiones y de
consumo de agua de las peticiones de Gemini. Así, estiman que la mediana de las
peticiones de texto de las aplicaciones de Gemini utiliza 0,24 vatios-hora (Wh)
de energía, emite 0,03 gramos de dióxido de carbono equivalente (gCO2e) y
consume 0,26 mililitros (o unas cinco gotas) de agua, cifras que son
considerablemente inferiores a muchas de las estimaciones públicas. El impacto
energético por petición es equivalente a ver la televisión durante menos de
nueve segundos.
El objetivo
es animar a toda la industria a ser más coherentes a la hora de medir el
impacto ambiental y la eficiencia de la IA. En concreto:
- Los cálculos
de Google estiman que la mediana de las peticiones de texto de las aplicaciones
de Gemini utiliza 0,24 vatios-hora (Wh) de energía, emite 0,03 gramos de
dióxido de carbono equivalente (gCO2e) y consume 0,26 mililitros (o unas cinco
gotas) de agua. Es decir, el impacto energético por petición es
equivalente a ver la televisión durante menos de nueve segundos.
- Los sistemas
de IA de Google son cada vez más eficientes: en los últimos 12 meses, la
energía y la huella de carbono total de la mediana de las peticiones de texto
de Gemini se redujeron 33 y 44 veces, respectivamente.
- Estos
resultados se basan en sus últimas reducciones de emisiones
energéticas en los centros de datos y en su trabajo para promover la
energía libre de carbono y la reposición de agua.
¿Por qué
es importante?
La IA está
propiciando avances científicos, mejorando la sanidad y la educación, y podría
aportar billones a las economías. Comprender su huella medioambiental es
fundamental, pero hasta ahora los datos exhaustivos sobre el impacto energético
y medioambiental de la inferencia de la IA han sido limitados.
Muchos
cálculos actuales solo incluyen el consumo activo de las máquinas, pasando por
alto todos los demás elementos que contribuyen a llevar la IA a personas de
todo el mundo, así como las oportunidades para impulsar la eficiencia. "Nuestra
metodología tiene en cuenta todos los elementos críticos del servicio de IA a
nivel mundial y creemos que es la visión más completa de cómo medir el impacto
medioambiental de una petición de texto de IA", explican desde Google.